Abogada de 89 años, retirada, vuelve a los tribunales para defender a una amiga, y gana. (Bristol,UK)

 

El caso de Vivien Symons, de 89 años, retirada hace veinticinco, es el mejor argumento en defensa de la profesión de abogado y sus especiales características. La Letrada (Solicitor en Inglaterra) Symons tiene vocación; todo estaba de su parte para mantenerse profesionalmente al margen del problema legal de su amiga Mary Silvestre, 87 años, agredida por un desconocido que, a su parecer, había intentado robarle el bolso cuando paseaba por el centro de la pintoresca villa de Bath, el pasado mes de octubre, como consecuencia de lo cual sufrió la fractura de un brazo.

 

En principio los hechos denunciados darían derecho a la victima, según la ley Inglesa, a obtener una indemnización a cargo de una entidad pública, la “Criminal Injuries Compensation Authority”. Pero al ser desconocido el agresor su caso fue desestimado.

 

La victima quiso luchar y contó con la ayuda de su amiga. La señora Symons se hizo Solicitor en 1947, pero llevaba veinticinco años retirada. Tuvo el coraje de aceptar el caso, con una prueba difícil, luchando por una indemnización de 13.560 Libras, para compensar a la desesperada Señora Sylvester.

 

La vista de apelación tuvo lugar en Bristol. Aunque Symons ganó el caso, ha declarado que tuvo miedo de perder. Sin embargo aseguró que había sido muy feliz defendiendo a  su amiga porque nadie más la quiso apoyar. El resultado ha sido el mejor final que su carrera como abogado podía haber tenido (“…a very pleasant end to my legal career”).

 

 

Vale la pena seguir analizando la experiencia de la veterana Letrada contada por ella misma:

 

- Symons reconoce la extrañeza que le produjo volver a los Tribunales después de tanto tiempo, pero una vez allí se sintió como en casa.

 

- Le dio fuerza sentir que ella había querido su profesión y que no la cambiaría por otra. (“I loved my life as a Lawyer ; If I could have my life over again I wouldn´t change a thing”).

 

- Aunque fue bien tratada por el Tribunal, les pidió paciencia por su falta de entrenamiento (“a bit out of touch”).

 

- Sufrió para probar la existencia del agresor desconocido, se apoyo en una aguda interpretación del atestado policial.

 

- La abogada lo pasó mal, tuvo miedo a perder, pero cuando vio la sentencia favorable se estuvo riendo un buen rato con su cliente y amiga.

 

Este es el esquema de un pleito. La vocación de la abogada ha sido decisiva, como demuestran las palabras con que se despide de su cliente: “You got the money and I got the glory”.

 

 

Fuente, THE TIMES Saturday October 27 2007